Biex tieħu l-kejl tad-dinastiji qawwija Marokkini, jafu l Palazz El Badi minn Marrakexx. Ħa ftit 16 snin biex jibniha u jibdluha palazz sumptuous g[al madwar 100 snin qabel splendors tagħha kienu mħassra matul perjodu ta 20 snin, trijonf ta’ dinastija waħda fuq forzi oħra…
Jinsabu fil-lvant tal- Kasbah, fin-nofsinhar tal- Medina ta' Marrakech, il-Palazz El Badi, li l-fdalijiet tagħhom illum jospitaw festivals bħall-Festival tal-Arti Popolari annwali, jew il-festival tal-umoriżmu “Marrakech tad-daħk”, Illum hija rovina impressjonanti.
Inbniet mis-sultan qawwi Saadi El Mansour biex jiċċelebra r-rebħa fuq l-armata Portugiża fi 1578 waqt il-famuża Battalja tat-Tliet Kings (Battalla Oued El Makhazine), que acabó a medias con las pretensiones portuguesas sobre Marruecos e incluso con la soberanía de Portugal conquistada por España.
Palazz El Badi

Il- Palazz ta' El Badi se construyó con mármol de Carrara (Italia), polvo de oro de Sudán, pórfido de la India, jade de China y otros materiales de Francia y España. Su suntuosidad expresaba el poder y la pompa del soberano saadí ante sus súbditos y las embajadas extranjeras.
El patio del palacio es una versión grande del patio de la Alhambra: 135 metros por 110 con una fuente de 90 metros por 20 en su centro. Su sistema de pasadizos subterráneos permitía a los esclavos y sirvientes moverse por el palacio y sus 360 habitaciones sin ser vistos.
Víctima del simbolismo del poder que representaba, el palacio El Badii no pudo sobrevivir a la caída de la dinastía saadí. Fil 1696, el sultán de la nueva dinastía gobernante, el alauita Moulay Ismail, se limitó a despojar el palacio, una forma radical de pasar la página de los saadíes. Mármoles, zellij y otros tesoros fueron retirados y transportados a Meknes, la nueva capital de Marruecos. Se tardó casi 20 años en demoler el palacio. Lo único que queda hoy es una enorme explanada excavada en los jardines, plantada de naranjos y rodeada de altos muros. Madankollu, hay muchas razones para visitar este palacio en ruinas. Además de los restos y el patio, hay una exposición permanente de fotos antiguas de Marrakech, así como una exposición sobre el uso del metro por parte de los esclavos, y diversos objetos arqueológicos.
También se expone la antigua silla montada, el Minbar, procedente de la mezquita de la Koutoubia, construida en Córdoba hace casi 900 snin.





























